“El
mejor líder es aquel que la gente apenas sabe que existe. Y cuando el
trabajo está hecho, ellos dirán, lo hicimos nosotros.” Lao Tse
El
mundo de hoy ha cambiado y por primera vez estamos en una sociedad
mayoritariamente urbana y superpoblada. Desde 2004 más del 50% de los
habitantes del planeta vivimos en grandes centro urbano o zonas
conurbadas. En los últimos 110 años la población del mundo se ha
multiplicado por cinco, algo que antes demoraba miles de años.
Esta
nueva sociedad interconectada e informada está cambiando los paradigmas
sobre inmensa cantidad de aspectos de la vida. Lo que hace apenas un
cuarto de siglo era verdad predecible y estable, hoy aparece cada día
revaluado en todos los frentes. El liderazgo del siglo 21 requiere de un
cambio de enfoque y de una nueva práctica basada en las realidades
presentes, tanto en los ámbitos privados como en lo público y las
organizaciones. El nuevo liderazgo se centra en el colectivo y
trasciende los destellos de individuos “tocados” de una especie de
gracia divina.
El liderazgo del pasado
ya no es capaz de hacer frente a los complejos problemas de las
comunidades y organizaciones de hoy. Ese viejo liderazgo partía de la
base de encontrar individuos capaces de inspirar e influenciar a los
demás para resolver problemas y alcanzar metas, se basaba en un tipo de
“héroes” que suplían la deficiencia del resto de las personas.
Una
nueva concepción del liderazgo “post-heroica” surge desde finales del
siglo veinte y se basa en la transformación sustentada de abajo hacia
arriba, orientado a construir comunidad y a compartir el poder, en un
mundo que cada vez más e hace plano, en especial en el aspecto de las
relaciones sociales y de los individuos con lo público.
No hay comentarios:
Publicar un comentario